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HermanoPerro

Salvemos al mastín español de la extinción ¡Firma esta petición!

mastin español en peligro

El mastín español en peligro de extinción ¡Firma esta petición en Change.org!

El mastín, un formidable perro guardián, pastor y ganadero español corre peligro de extinción. Su valentía, su amor por el trabajo, su dulzura con el hombre, su fiereza con el lobo, su protección por el rebaño, su cuerpo grande pero ágil y rápido, se extinguen a causa de intereses económicos deleznables. Capricho, negocio e ignorancia unidos para acabar con este animal épico.

En su lugar se ha inventado una nueva raza, mezclada con mastines ingleses y otros animales que nada tienen que ver con el mastín leonés o español, se ha creado un nuevo perro pesado, rozando la obesidad, lleno de papadas y pliegues, lento de movimientos, con una osamenta descomunal, torpe e inútil. Este perro al que han llamado raza oficial de mastín español o mastín español oficial, nada tiene que ver con el mastín. No sirve como perro ganadero, no sirve para pastorear, ni siquiera sirve para guardián, y sobre todo, no es un mastín español, aunque su nuevo «pedigree oficial» diga que sí lo es.

Para frenar este despropósito, firma aqui la petición de Change.org para frenar la extinción del verdadero mastín español.

Firma aqui la petición en Change.org

Este es su texto explicativo:

Había que diferenciar al nuevo “producto”, de lo bueno que aún abundaba en el campo. Si quería hacerse negocio con él no podía ofertarse lo mismo que en cualquier majada podría encontrarse a bajo precio, o sin coste alguno.
Con todo, entre los ejemplares primeros, fruto de lo que cínicamente se denominó: recuperación, aún se daban buenos perros. No en vano la base, la “materia prima”, en el campo se obtuvo a costa de llevarse de él buenos ejemplares.
Si así se hubiera seguido, si la selección hubiera sido hecha con altura de miras…

Pero no, se dejó de lado el conservar la casta, la reciedumbre, la aptitud para la guarda, la agilidad, la bravura, la dureza de los viejos perros mastín español…, la RUSTICIDAD, en suma.
Comenzó una carrera desaforada en busca de lo asombroso, lo exagerado, de lo que produjera admiración mal entendida. Se llegó a lo grotesco, lo antinatural.
Por medio de la endogamia, de la consanguinidad excesivas, fueron fijándose características banales y accesorias en detrimento de las funcionales descritas. Y esas prácticas trajeron parejas las taras que le son propias.

No se detuvo ahí el esperpento, había que lograr un “moloso” que corriera pareja en los rings con los obtenidos en Inglaterra, Suiza o Italia.
Cada lustro que pasaba traía cambios drásticos en la forma, en la imagen del “mastín español”. Ni siquiera se respetaba ya la norma, el estándar creado. A tal extremo ha llegado ya esa irracional “selección”, que aquellos primeros perros que, a comienzos de los años 80 marcaran un hito en los cánones de la “belleza mastinera”, aquellos animales que escribieron de manera indeleble el nombre de sus criadores y el suyo propio en los anales de la cinofilia española, hoy día no recibirían siquiera ni una mención de honor. Resultarían demasiado “normales”, ligeros, escasos de «substancia».

La ganadería y el agro hispanos tienen una deuda de gratitud con el gran perro ibérico. Una deuda con su abnegación, con su nobleza, con su fidelidad y con su afecto; con su entrega al servicio del hombre a lo largo de siglos, a cambio tan sólo de un poco de comida (muchas veces escasa) y un poco de cariño.

No dejemos que el desconocimiento o el cinismo, el afán de protagonismo o el de mercadeo, acaben con el incomparable perro de lobos de España. Con el duro, valiente, arcaico…, con el incomparable (ahora sí) MASTÍN ESPAÑOL; haya nacido en la amable dehesa de Extremadura o en los quebrados y hermosos montes de León.
Lo que ahora se cría con la connivencia oficial… no es el mastín            Desde hace unos años el nombre de nuestro MASTÍN ESPAÑOL está siendo usurpado por un perro de concurso que en nada se parece al mastín original, y que están cruzando deliberadamente  degradando al animal en busca de un estándar de belleza muy alejado de la funcionalidad del perro original, «El  mítico perro de lobos de España»

No reconocemos a ese mastín de concurso como MASTÍN ESPAÑOL y solicitamos que cambien el nombre a su perro por cualquier otro que no sea MASTÍN ESPAÑOL, MASTÍN LEONÉS O MASTÍN IMPERIAL LEONÉS.